62 Samario

Sm

Valencia: 
Estado de oxidación:	
Electronegatividad:
Radio covalente (Å):
Radio iónico (Å):
Radio atómico (Å):
Configuración electrónica:
Primer potencial de ionización (eV):
Masa atómica (g/mol):
Densidad (g/ml):
Punto de ebullición (ºC):
Punto de fusión (ºC):
Descubridor:
Espectro de emisión del samario
Espectro de absorción del samario

El samario es un elemento químico con el símbolo ‘Sm’ y número atómico 62, clasificado dentro de los lantánidos o tierras raras. Su descubrimiento se atribuye al químico francés Paul Émile Lecoq de Boisbaudran en 1879, quien lo identificó a través de su espectro mientras estudiaba minerales que contenían tierras raras. La etimología de su nombre proviene del mineral samarskita, nombrado así en honor al coronel ruso Vassili Samarsky-Bykhovets. En cuanto a su obtención, el samario se extrae principalmente de minerales como la monazita y la bastnasita, donde se encuentra junto a otros lantánidos.

Desde el punto de vista químico, el samario es conocido por su dureza y su coloración plateada, aunque puede oxidarse y adquirir una tonalidad dorada cuando se expone al aire. Posee una notable resistencia a la desmagnetización, lo que lo hace valioso en la fabricación de imanes permanentes cuando se alea con cobalto. Estos imanes de samario-cobalto son esenciales en diversas aplicaciones tecnológicas, desde motores y turbinas hasta auriculares y dispositivos de almacenamiento de datos.

En el ámbito de la salud, el samario tiene aplicaciones significativas, especialmente en el tratamiento del cáncer. El isótopo samario-153 se utiliza en la medicina nuclear para la radioterapia paliativa, ayudando a aliviar el dolor óseo en pacientes con cánceres metastásicos. Además, debido a sus propiedades de absorción, el samario se añade a ciertos tipos de vidrios y cerámicas, mejorando su resistencia y eficiencia en diversas aplicaciones industriales.

Sin embargo, es importante manejar el samario con precaución, ya que su presencia en grandes cantidades puede representar riesgos para la salud, como problemas pulmonares si se inhala en espacios con ventilación inadecuada. Por ello, su uso y manipulación deben seguir estrictas normativas de seguridad para proteger tanto a los trabajadores como al medio ambiente.